La Unión Europea estudia un impuesto a las apuestas online
Bruselas analiza nuevas fuentes de ingresos para el período 2028-2034 y calcula que un gravamen sobre el juego online podría recaudar cerca de EUR1.900m.
Europa.- La Unión Europea analiza la creación de un impuesto sobre las apuestas online como parte de las negociaciones del próximo presupuesto comunitario para el período 2028-2034. La iniciativa forma parte del debate sobre nuevas fuentes de ingresos destinadas a compensar los ajustes que se prevén en las cuentas europeas y evitar recortes en partidas tradicionales.
El tema fue abordado durante el Consejo Europeo celebrado esta semana en Bruselas. Al término de la reunión, el presidente António Costa señaló que las negociaciones continuarán bajo la presidencia irlandesa del Consejo de la UE y subrayó la necesidad de alcanzar un acuerdo antes de fin de año. “Sobre los nuevos recursos propios, necesitamos estos ingresos para alcanzar un acuerdo en diciembre”, afirmó, además de adelantar que Irlanda trabajará en una nueva propuesta para ser discutida en octubre.
Aportes de la industria
La posibilidad de aplicar impuestos al juego online surgió a partir de una petición del Parlamento Europeo para que la Comisión analizara el potencial recaudatorio de nuevos impuestos. Según un documento citado por El País, un gravamen sobre las apuestas electrónicas podría generar cerca de EUR1.900m para las arcas comunitarias.
El estudio también contempla una tasa sobre los servicios digitales, con una recaudación estimada en unos EUR5.000m, y otra sobre los criptoactivos, cuyo aporte podría situarse entre EUR1.000 y EUR4.000m, dependiendo de su diseño.
Estas alternativas se sumarían a otros recursos ya propuestos por la Comisión Europea, entre ellos un impuesto sobre las empresas con ingresos superiores a EUR100m y otro sobre el tabaco.
Diferencias entre los países
La discusión enfrenta a los países que más aportan al presupuesto comunitario, como Alemania, Países Bajos, Finlandia y Austria, con los llamados “Amigos de la Cohesión”, grupo en el que se encuentran España, Italia, Portugal, Grecia y Polonia.
Aunque algunos gobiernos que hasta hace unos meses se mostraban reacios a debatir nuevos impuestos flexibilizaron su posición, las diferencias siguen siendo importantes. Los países más favorables a aumentar los recursos comunitarios defienden la necesidad de evitar recortes, mientras que otros rechazan cualquier medida que implique una mayor carga fiscal.
Las negociaciones continuarán durante el segundo semestre del año con el objetivo de cerrar un acuerdo antes de diciembre.