La DGOJ abre consulta pública para un nuevo mecanismo de detección de conductas de riesgo en el juego
La Dirección General de Ordenación del Juego somete a información pública hasta el 25 de septiembre de 2025 un proyecto de resolución que obliga a todos los operadores a implementar un sistema común para identificar jugadores vulnerables.
España.- La Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) ha iniciado el trámite de información pública sobre su proyecto de resolución para aprobar un mecanismo unificado de detección de comportamientos de riesgo en los usuarios de apuestas y juegos de azar. Este paso, que busca aportaciones de cualquier persona física o jurídica hasta el próximo 25 de septiembre de 2025, representa un avance clave en la protección de jugadores vulnerables, alineado con la Ley 13/2011 de regulación del juego y el Real Decreto 176/2023, que entró en vigor hace dos años y obliga a los operadores a adoptar protocolos para identificar patrones de actividad riesgosa.
El mecanismo propuesto establece criterios y umbrales comunes para todos los operadores, permitiendo una categorización homogénea de los jugadores en riesgo, independientemente de la plataforma en la que participen. De esta forma, se prioriza la prevención de conductas adictivas y la salvaguarda de los derechos de los consumidores, como establece la normativa vigente.
La consulta pública abierta por la DGOJ invita a la sociedad civil, empresas y expertos a contribuir con observaciones que puedan enriquecer el diseño del mecanismo. Este proceso participativo refleja el compromiso de la autoridad reguladora con la transparencia y la colaboración, asegurando que el sistema final sea robusto y adaptado a las necesidades reales del entorno del juego en España. Las sugerencias pueden enviarse al correo electrónico de la DGOJ, en un esfuerzo por consolidar un marco normativo que equilibre la actividad comercial con la responsabilidad social.
Esta iniciativa no es aislada: reguladores como la Autoridad del Juego de los Países Bajos (KSA) ya han identificado pilares clave de comportamiento riesgoso, como la intensidad, la pérdida de control o el aumento en las apuestas, en estudios recientes. La experiencia internacional, como el estudio de la KSA que destacó la importancia de analizar patrones más allá de valores promedio, podría servir de referencia para la DGOJ en la definición de los indicadores de riesgo, especialmente en un contexto donde los comportamientos problemáticos suelen manifestarse en picos de actividad.
Según el informe anual 2024 de la DGOJ, el número de jugadores activos en España creció un 21,6 por ciento interanual, alcanzando casi dos millones, lo que subraya la necesidad de adoptad herramientas como esta para mitigar posibles daños. El plazo de dos años otorgado por el Real Decreto para desarrollar este sistema culmina ahora con esta fase consultiva, que podría moldear las políticas de juego responsable en el país.