El sector hípico británico cuestionó los nuevos controles financieros para apostadores de la UKGC
La BHA criticó la decisión del regulador de implementar evaluaciones de riesgo financiero para determinados apostadores online.
Reino Unido.- La British Horseracing Authority (BHA) expresó su rechazo al plan de la Gambling Commission para introducir de forma gradual evaluaciones de riesgo financiero dirigidas a determinados clientes de apuestas online en el Reino Unido.
El regulador confirmó esta semana que las verificaciones comenzarán con un esquema escalonado. En una primera etapa, se aplicarán únicamente a los mayores de 25 años que realicen depósitos netos superiores a £ 5.000 en un período de 24 horas y solo alcanzarán a los principales operadores del mercado. Más adelante, los umbrales se reducirán a £ 1.000 en un día o £ 3.000 en un período de 90 días, aunque todavía no existe un calendario para esa fase.
Según la Gambling Commission, las evaluaciones utilizarán información limitada de agencias de crédito para detectar señales de dificultades financieras entre los jugadores de alto gasto. El organismo afirmó que el objetivo es ofrecer apoyo a clientes vulnerables sin recurrir a solicitudes de documentación adicionales para la mayoría de los usuarios. Durante la fase inicial tampoco aplicará medidas sancionatorias contra los operadores mientras se ajusta el sistema y se elaboran las directrices definitivas.
La respuesta de la industria hípica
Tras el anuncio, el director ejecutivo de la BHA, Brant Dunshea, calificó la decisión como un golpe para las carreras de caballos británicas. «Estamos enormemente decepcionados de que la Gambling Commission implemente controles de asequibilidad que tendrán graves implicaciones financieras para las carreras británicas y la economía del Reino Unido, además de someter a los apostadores a niveles injustificados de intrusión», afirmó.
La entidad recordó que durante los últimos años trasladó al Gobierno y al regulador sus objeciones a esta política y sostuvo que esas preocupaciones también fueron compartidas por operadores, legisladores y otros representantes del sector.
Uno de los principales argumentos de la BHA es que los nuevos controles podrían generar un efecto contrario al esperado: «En lugar de proteger a los consumidores, estos controles tendrán el efecto opuesto: llevarán a más clientes al mercado ilegal, donde estarán mucho más expuestos a los daños asociados al juego, además de privar al Estado de una importante recaudación fiscal», sostuvo Dunshea.
La organización también cuestionó que la medida avanzara antes de publicarse la evaluación independiente del programa piloto realizada por NatCen y reclamó una mayor transparencia durante la etapa de implementación. Asimismo, pidió que no se amplíe el alcance de los controles hasta resolver las inconsistencias detectadas durante las pruebas, entre ellas diferencias en los resultados proporcionados por agencias de referencia crediticia para un mismo usuario.
Finalmente, la BHA aseguró que continuará trabajando junto al Departamento de Cultura, Medios y Deporte (DCMS), la Gambling Commission y la industria del juego para mitigar el impacto de la medida y reclamó que, una vez implementada, se realice una evaluación independiente que permita determinar si los controles cumplen con los objetivos previstos o generan las consecuencias advertidas por el sector.