Futbolista mexicano confiesa su participación en una «red de tarjetas amarillas» en la liga australiana
El exfutbolista enfrenta cargos por liderar un esquema ilegal que habría generado ganancias millonarias mediante amonestaciones deliberadas en partidos de la A-League.
Australia.- El jugador del Macarthur FC, Ulises Dávila, fue acusado de encabezar una red de manipulación de tarjetas amarillas con fines de apuestas deportivas en la liga australiana. La investigación, liderada por la policía de Nueva Gales del Sur, reveló que Dávila habría pagado hasta USD 10.000 a sus compañeros Kearyn Baccus y Clayton Lewis para que provocaran amonestaciones intencionales durante partidos disputados entre noviembre de 2023 y mayo de 2024.
La evidencia clave surgió de una conversación grabada por las autoridades en la celda de Lewis, quien admitió haber buscado una tarjeta amarilla “para ganar un poco de dinero”. Según los fiscales, Dávila actuaba como intermediario entre los jugadores y un presunto operador colombiano apodado “J Col”, responsable de coordinar las apuestas desde el extranjero.
Durante el partido entre Macarthur FC y Sydney FC, los tres jugadores fueron amonestados por acciones específicas que ahora se consideran deliberadas. Las apuestas sospechosas, colocadas simultáneamente a través de plataformas como Betplay, Bet365 New Jersey y Bet365 Bulgaria, generaron pagos superiores a los USD 200.000, con pérdidas para los operadores de más de USD 167.000.
Baccus y Lewis se declararon culpables ante el Tribunal Local de Sídney y confirmaron haber recibido pagos por parte de Dávila. En uno de los mensajes interceptados, Baccus intentó justificar el dinero como la venta de un auto, a lo que Dávila respondió: “Sí, hermano. Lo que tú quieras, papi”.
Dávila enfrenta nueve cargos, entre ellos por conducta corrupta y organización de eventos fraudulentos. Su próxima audiencia está prevista para agosto, mientras que sus excompañeros conocerán su sentencia en septiembre. El Macarthur FC rescindió el contrato de Dávila tras conocerse el escándalo, y tanto él como los otros implicados fueron suspendidos de la plantilla.
El caso de la liga australiana se da a conocer sólo días después de que otro escándalo similar ocurriera en Inglaterra. En el país británico, suspendieron por cuatro años a Ryan Bowman, exdelantero del Cheltenham Town, luego de comprobar que realizó un total de 6.397 apuestas deportivas a lo largo de ocho años. Por otro lado, se están intentando aplicar políticas y restricciones que limiten el rango operativo de estas organizaciones.