El presidente de Sonaja pide dejar atrás el estigma sobre el juego y advierte por el impacto del ISC en la industria formal de Perú
Fernando Calderón sostuvo que el sector de juegos de azar debe ser evaluado con «más evidencia y menos estigma».
Perú.- El presidente de la Asociación Nacional de Juegos de Azar (Sonaja), Fernando Calderón, publicó una columna de opinión en el medio peruano Turiweb, en la que defendió el desarrollo de la industria regulada del juego en el país, destacó los avances en materia de control y juego responsable, y advirtió que una carga tributaria «desproporcional» podría poner en riesgo la formalidad del sector.
En su análisis, Calderón afirmó que la actividad continúa enfrentando prejuicios pese a su contribución económica y al fortalecimiento del marco regulatorio peruano. «El país necesita mirar este sector con más evidencia y menos estigma. La formalidad no debe entenderse solo como una condición administrativa, sino como una garantía para el usuario, para el Estado y para la sociedad», señaló.
El representante de la asociación sostuvo que uno de los principales desafíos es diferenciar claramente a los operadores autorizados de la oferta ilegal. En ese sentido, aseguró que «un operador formal invierte, paga impuestos, genera puestos de trabajo directos e indirectos, cumple obligaciones laborales, se somete a fiscalización permanente y aplica protocolos de prevención», mientras que «un operador ilegal no protege al consumidor, no contribuye al país y debilita la confianza en una actividad que, bien regulada, debe ser entendida como entretenimiento adulto, seguro y responsable».
Calderón también destacó que durante el Perú Gaming Show 2026 volvió a instalarse el debate sobre el juego responsable, un concepto que, según afirmó, debe trascender las campañas institucionales. «El juego responsable no puede ser un mensaje decorativo ni una frase de campaña. Debe formar parte de la cultura de la industria», escribió, al tiempo que remarcó que el juego debe entenderse «siempre como entretenimiento, nunca como una fuente de ingresos, una salida económica o una forma de recuperar pérdidas».
En relación con las herramientas de protección existentes, el presidente de Sonaja resaltó el funcionamiento del Registro de Ludopatía administrado por el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), indicando que ya cuenta con más de 4.000 personas inscritas para autoexclusión o medidas de protección familiar. Según explicó, este mecanismo permite a los operadores regulados restringir el acceso de quienes solicitaron esa protección.
Asimismo, remarcó la importancia de reforzar las medidas de prevención mediante capacitación, tecnología y controles de identidad, especialmente en el entorno digital. A su juicio, «las plataformas reguladas deben apoyarse en herramientas tecnológicas para verificar usuarios, activar límites, suspender sesiones y detectar patrones de riesgo», una diferencia que, según indicó, distingue a la industria formal de la oferta clandestina.
En el plano económico, Calderón sostuvo que la actividad genera empleo, inversión, turismo y una amplia cadena de servicios asociados. Sin embargo, advirtió que el actual esquema tributario representa una amenaza para el desarrollo del sector regulado.
«El riesgo con el Estado es que, a pesar de los beneficios que se generan en este sector, no se analizan las normas tributarias que son desproporcionales y antitécnicas, como el Impuesto Selectivo al Consumo. Esto atenta directamente contra la industria formal y regulada, con el riesgo de generar informalidad», afirmó.
Finalmente, en su columna de opinión, el titular de Sonaja llamó a continuar fortaleciendo los estándares de la industria y consideró que una regulación equilibrada beneficia tanto al sector como al país. «Cuando la formalidad se fortalece, no solo gana un sector: gana el Perú», concluyó.