El ministro de Hacienda de Brasil afirma que Lula preferiría que las apuestas online no existieran
Dario Durigan aseguró que el presidente no es favorable al sector y que, si dependiera de él, las plataformas dejarían de operar. De todos modos, defendió mantener un mercado regulado para evitar el crecimiento de las plataformas ilegales. El Gobierno apunta a mayores restricciones y controles.
Brasil.- El Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva volvió a dejar en evidencia su posición crítica frente a las apuestas online. El ministro de Hacienda, Dario Durigan, afirmó que el presidente brasileño preferiría que las plataformas no existieran y sostuvo que la estrategia oficial pasa por profundizar la regulación y las restricciones, antes que avanzar hacia una prohibición directa.
“El presidente Lula dice que no le gustan las apuestas online y, si dependiera de él, habría acabado con ellas, y yo tengo un sentimiento parecido al del presidente”, declaró Durigan durante una entrevista con Rádio Metrópole, de Bahía.
La definición del ministro se suma a las recientes declaraciones de Lula contra la continuidad del sector. Días atrás, el mandatario había planteado que las plataformas deberían presentar una “razón social” que justificara su permanencia y afirmó que, de no existir, habría que terminar con la actividad.
Sin embargo, el Gobierno no plantea actualmente una prohibición general. Durigan explicó que el objetivo es construir un esquema de mayor rigor regulatorio sin favorecer al mercado ilegal. “En las apuestas, necesitamos construir un camino de rigor sin incentivar el mercado ilegal”, señaló.
Durigan también volvió a cuestionar el período comprendido entre la autorización de las apuestas de cuota fija, en 2018, y la puesta en marcha del actual marco regulatorio, a partir de 2023.
“Obtuvieron licencia para operar en 2018 y, básicamente, funcionaron sin ninguna regulación hasta 2023”, afirmó el ministro. Según su diagnóstico, durante esos años las plataformas ampliaron su presencia en el fútbol, las confederaciones deportivas, la publicidad, la radio y la televisión, hasta alcanzar una posición consolidada en la economía brasileña.
Por ese motivo, Durigan defendió el trabajo iniciado por el Gobierno de Lula para aumentar los controles. “Tuvimos que comenzar un trabajo en 2023 para acabar con la anarquía que dejaron los gobiernos de Temer y Bolsonaro”, sostuvo.
La posición oficial combina así el rechazo expresado por Lula hacia las apuestas con la decisión de mantener un mercado legal y avanzar sobre sus condiciones de funcionamiento. El ministro considera que una eliminación directa podría trasladar parte de la actividad hacia operadores clandestinos, dificultando todavía más su fiscalización.
Durigan también planteó una posible orientación para las próximas medidas al volver a comparar las apuestas con el mercado de cigarrillos.
“Tenemos que tratar las apuestas como los cigarrillos, que tienen una tributación alta, y Brasil es un caso de éxito en la disminución del tabaquismo de nuestra población”, afirmó.
La referencia apunta a una política basada en mayor tributación y restricciones progresivas, con el objetivo de reducir el consumo dentro de un mercado regulado en lugar de eliminarlo de manera inmediata.
El endurecimiento ya se refleja en distintas medidas adoptadas por el Gobierno, entre ellas nuevas restricciones publicitarias y mecanismos destinados a limitar el acceso de determinados grupos a las plataformas autorizadas.
Según los datos presentados por Durigan, 5 millones de personas ya están impedidas de apostar mediante los mecanismos de bloqueo oficiales, mientras que otras 1,2 millones solicitaron voluntariamente su autoexclusión. En total, 6,2 millones de personas quedaron excluidas de las plataformas reguladas.
Por ahora, el Gobierno no ha anunciado un proyecto para eliminar las apuestas online. La línea oficial continúa siendo la de regular, restringir y fiscalizar con mayor intensidad, mientras Lula mantiene públicamente su postura contraria a la existencia de las plataformas.