Aseguran que el Hipódromo de Córdoba está cerca de su cierre
Socios y trabajadores denuncian la posible pérdida de empleos y proponen alternativas para sostener la actividad hípica.
Argentina.– El Jockey Club Córdoba está atravesando una dura crisis debido a la posibilidad de que el histórico Hipódromo del barrio jardín, fundado en 1887 y considerado patrimonio cultural y deportivo de la ciudad, cierre definitivamente. En los últimos días, socios y trabajadores iniciaron un plan de lucha para visibilizar la situación y defender sus fuentes de trabajo.
Este lunes se manifestaron en la puerta del predio, sobre calle Celso Barrios, reclamando respuestas y alternativas. En una entrevista con CBA24, Marcelo Arévalo, socio del Jockey Club, propietario, entrenador y veterinario, expresó la preocupación de unas 50 personas que dependen directamente del turf cordobés: “Estamos en una situación de mucha expectativa, lamentablemente, ante la noticia que nos han dado a los socios sobre el cierre de la actividad hípica y de las agencias de apuestas del Hipódromo de Córdoba.”
Arévalo explicó que el trabajo con caballos de carrera requiere mano de obra especializada y constante, con empleados, peones vareadores, entrenadores, propietarios y jockeys que llevan décadas vinculados a la actividad. “El trabajo con los caballos es muy personalizado, y ahora todo eso quedaría en riesgo, con familias que perderían su ingreso de un día para otro”, señaló.
Las autoridades del Jockey Club justifican la decisión en la suba del impuesto a las ganancias sobre las apuestas, lo que, según argumentan, genera pérdidas en el club. Aunque la institución cuenta con superávit en otras áreas, como el colegio con más de 700 alumnos, el hipódromo sería considerado prescindible por no serles rentable.
Rumores y testimonios
En paralelo, se habló sobre un posible destino inmobiliario para el predio, con proyectos de edificios y centros comerciales. Arévalo aseguró que el presidente del club negó esa intención, aunque recordó que en el pasado también se había prometido que el hipódromo no se cerraría, y sin embargo se modificó el estatuto para relegar la actividad hípica a un rol secundario dentro del club.
Los socios y trabajadores insisten en que el hipódromo puede ser rentable si se reducen impuestos y se aplican medidas de gestión adecuadas. “Trajimos propuestas, pero siempre hay una negativa. El club ya vendió terrenos en Barrio Jardín para emprendimientos inmobiliarios, incluso donde hoy funciona el paseo del Jockey”, recordó Arévalo.
Por otro lado, el Círculo Cordobés de Propietarios lanzó un comunicado expresando su postura: «Resulta inadmisible que una institución que hoy exhibe un presente económico equilibrado y próspero desconozca su propio origen. Quienes conducen la institución parecen dispuestos a consumar un verdadero acto de ingratitud histórica con argumentos tributarios y escudándose en la menor representación societaria del sector turfístico».
Y agregaron: «Lo que hoy el Jockey Club presenta como propuesta no es otra cosa que un proceso deliberado de desinversión, abandono y desmantelamiento del hipódromo, mientras ceden la comercialización de las agencias hípicas a otras instituciones para percibir un porcentaje de las ganancias, desvinculando esos recursos de la actividad que les dio origen. En otras palabras: pretenden eliminar al turf y, al mismo tiempo, continuar beneficiándose económicamente de él«.
Para cerrar el comunicado, desde la asociación denunciaron y rechazaron firmemente la decisión de suspender las carreras, y recuerdan la gran pérdida de trabajos que vendrán. Realizó un llamado a las autoridades para que intervengan y eviten la desaparición de una actividad histórica. «El turf no es el problema. Es parte de la solución«, sentenciaron.