Desarticulan una red de apuestas clandestinas en Chacabuco
El grupo estaba dirigido por cinco mujeres jóvenes que se presentaban como «cajeras» en sus redes sociales para captar apuestas y créditos ilegales.
Argentina.- Las autoridades de Chacabuco detuvieron a cinco mujeres acusadas de organizar y dirigir una red de apuestas clandestinas y créditos ilegales a través de perfiles, estados de WhatsApp y redes sociales, luego de una serie de allanamientos en la localidad bonaerense.
La investigación quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N.º 11 de Chacabuco. Con esa orden, efectivos de la DDI Junín comenzaron a analizar publicaciones, recolectar material publicitario y trazar los vínculos entre los administradores de los perfiles. «El circuito se manejaba como una estructura comercial: captación, cobro y administración de jugadores», señaló una fuente del caso.
Con siete órdenes de allanamiento emitidas para distintos domicilios de la ciudad, las fuerzas policiales realizaron operativos este miércoles y detuvieron a las sospechosas, identificadas como V.J. (44), V.D.S. (36), N.A. (34), C.C. (39) y L.D.A. (24). Durante los procedimientos se secuestraron seis celulares, dos notebooks y una CPU, considerados claves para reconstruir el movimiento de las apuestas.
La investigación
Las acusadas, de entre 26 y 44 años, promocionaban casas de apuestas de manera online utilizando banners con promesas de premios muy llamativos. En las publicaciones de Facebook o Instagram se presentaban a si mismas como «cajeras«, y estaban constantemente buscando sumar gente para dicho rol y seguir expandiendo el sistema.

Para la Justicia, los “cajeros” funcionan como intermediarios directos: recolectan el dinero de los apostadores, gestionan transacciones y actúan como la cara visible del sistema. Todas quedaron imputadas por infracción al artículo 301 bis del Código Penal, que pena la explotación de juegos de azar no autorizados.
Los perfiles socioeconómicos de las detenidas también llamaron la atención. Documentación oficial a la que accedió la Justicia indica que solo algunas tuvieron trabajos en blanco, con no más de dos empleos declarados. Además, varias perciben asignaciones sociales y otras figuran como monotributistas.
El caso se suma a una investigación reciente que terminó con la detención de Matías Garcilazo, empleado de la PSA e influencer acusado de liderar una red de apuestas clandestinas promocionada por redes sociales y transmisiones en vivo. En ese expediente también se detectó el uso del mismo sistema de «cajeros», y gran parte de la recaudación provenía de menores de edad.