Congreso brasileño posterga para el jueves la votación sobre el aumento de impuestos a las apuestas
La Comisión Mixta decidió aplazar el análisis de la Medida Provisoria 1.303/2025, que eleva la tributación del GGR de 12 a 18 por ciento. El gobierno corre contrarreloj, ya que el texto caduca el 8 de octubre.
Brasil.- La Comisión Mixta del Congreso Nacional postergó para este jueves 2 de octubre, a las 10 horas, la votación del informe sobre la Medida Provisoria (MP) 1.303/2025. El debate estaba previsto para este martes 30 de septiembre en el Senado, pero fue cancelado por falta de acuerdo.
La iniciativa, presentada en junio por el Ministerio de Hacienda, busca compensar la caída de la recaudación tras la revisión del Impuesto sobre Operaciones Financieras (IOF). Entre otros puntos, la MP establece que la tributación sobre el Gross Gaming Revenue (GGR) de las casas de apuestas de cuota fija pasará del 12 al 18 por ciento. Los 6 puntos adicionales serían destinados a financiar acciones de salud en la seguridad social.
El relator de la propuesta, diputado Carlos Zarattini, mantuvo el aumento impositivo en su informe y sumó modificaciones como el redireccionamiento de fondos del Ministerio del Deporte hacia la Comisión Deportiva Militar de Brasil (CDMB), dependiente del Ministerio de Defensa. Además, introdujo mecanismos de cooperación con proveedores de internet para combatir el juego ilegal y sanciones a instituciones financieras y empresas que publiciten plataformas no autorizadas.
La votación en comisión es clave, ya que de allí el texto pasará a los plenarios de la Cámara de Diputados y del Senado. El plazo límite para su aprobación es el 8 de octubre; de lo contrario, la medida quedará sin efecto.
El sector de apuestas reguladas ha expresado fuerte preocupación. El Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR) emitió una nota alertando que el aumento podría exponer a apostadores, incluidos menores, a riesgos en plataformas clandestinas sin controles como verificación de edad o protección contra fraudes.
Representantes como Bernardo Freire, de la Asociación Nacional de Juegos y Loterías (ANJL), califican la medida como «la destrucción del sector», argumentando que la carga tributaria actual ya alcanza el 36 por ciento de la facturación, sumando licencias de R$ 30m (USD5,6m) por cinco años.
Especialistas citan ejemplos internacionales, como España e Italia, donde alzas impositivas fortalecieron el mercado ilegal. La ANJL proyecta que el nuevo impuesto generaría solo R$ 680m (USD127m) adicionales al mes, pero podría causar una retracción de R$ 2.800m (USD524m) por la deserción de empresas. El gobierno, por su parte, defiende la propuesta como una medida de «justicia fiscal y social«.