Advierten por el posible cierre del casino de San Martín, en Mendoza, por millonaria deuda y baja concurrencia
El establecimiento operado por el Grupo Kristich atraviesa dificultades financieras ligadas a deudas impositivas con la provincia y una sostenida caída en la afluencia de público, lo que abrió negociaciones para un eventual abandono de la concesión y generó incertidumbre laboral.
Argentina.- El futuro del casino de San Martín, en la provincia de Mendoza, quedó envuelto en incertidumbre luego de que se conociera la intención de sus propietarios de abandonar la sala en medio de un complejo escenario económico marcado por deudas millonarias con el Estado y un bajo nivel de concurrencia durante los días de semana.
El establecimiento, que funciona desde hace cinco años en el complejo comercial Tótem, sobre calle Miguez y Ruta 50, es operado por el Grupo Kristich, que obtuvo la concesión tras la licitación pública en 2021 y realizó inversiones en infraestructura y equipamiento. Sin embargo, en las últimas semanas cobraron fuerza las versiones sobre un posible cierre, respaldadas por conversaciones formales entre los empresarios y autoridades provinciales para definir el futuro de la operación.
Según informó el medio local Regional Medios, uno de los factores centrales detrás de la decisión sería la abultada deuda impositiva que las sociedades vinculadas al grupo mantienen con la Administración Tributaria Mendoza (ATM) en concepto de Ingresos Brutos. En detalle, una de las firmas registra compromisos por AR$198m (US$144.000), mientras que la UTE Fuente Mayor–New Star acumula obligaciones por alrededor de AR$7.000m (US$5m), ambos montos actualmente bajo instancias administrativas de recurso y revisión.
A la par del deterioro financiero, fuentes del sector señalaron a medios mendocinos que la sala arrastra dificultades operativas asociadas a la escasa afluencia de público de lunes a jueves, con un movimiento que se concentra principalmente en los fines de semana. Este contexto habría acelerado la evaluación empresarial sobre la continuidad del negocio en el departamento de San Martín.
En línea con estas versiones, trabajadores del establecimiento reportaron un proceso de desmantelamiento gradual de las instalaciones. Entre los cambios más visibles se destacan el cierre definitivo de la Sala Rubí VIP y la reducción del parque de máquinas tragamonedas, que pasó de unas 900 unidades originales a poco más de 600, lo que reforzó la percepción de un eventual retiro de los inversores privados.
El posible cese de actividades también genera preocupación por su impacto social y laboral. La sala cuenta con cerca de 50 empleados que, ante un cierre, deberían ser reubicados o indemnizados. No obstante, el impacto más significativo recaería sobre el personal del ámbito privado, que superaría las 100 personas y quedaría en una situación de vulnerabilidad ante la pérdida de sus fuentes de trabajo.
Mientras tanto, el Gobierno provincial analiza los términos legales del contrato de concesión para determinar si existe la posibilidad de una salida anticipada. Aunque algunos funcionarios relativizaron que el convenio contemple un retiro sencillo, el cuadro operativo y financiero del casino expone un escenario cada vez más complejo y de difícil reversión para la sala de juegos de la zona este mendocina.