Regis Dudena define a las apuestas como un servicio público otorgado por el Estado y no como una actividad privada

Regis Dudena, titular de la SPA.
Regis Dudena, titular de la SPA.

El Secretario de Premios y Apuestas reafirmó que el modelo brasileño de apuestas de cuota fija opera bajo una concesión estatal y está sujeto a los principios del derecho público. La postura marca distancia de la libre competencia y refuerza el rol regulador del Estado en la protección de los jugadores y la integridad del sistema.

Brasil.- El secretario de Premios y Apuestas del Ministerio de Hacienda de Brasil, Regis Dudena, afirmó que las apuestas deportivas de cuota fija deben considerarse un servicio público otorgado por el Estado, y no una actividad privada de libre competencia.

“Aquí no estamos ante una simple actividad privada de libre concurrencia. Esta explotación se da mediante una concesión del Estado, y el operador actúa como una extensión de su brazo administrativo”, afirmó Dudena.

El modelo brasileño funciona mediante autorización administrativa, con empresas privadas que operan bajo la supervisión del poder público. Esta clasificación somete al sector al régimen del derecho público y a los principios de legalidad y control estatal, permitiendo negar o revocar autorizaciones cuando existan dudas sobre la idoneidad del operador o riesgos al interés público.

“Si hay una duda legítima respecto de la integridad de un agente, es deber de la administración negar la autorización”, enfatizó Dudena, subrayando que el sistema busca proteger los recursos de terceros y prevenir el lavado de dinero y el fraude.

La Secretaría ha impuesto requisitos más altos de compliance, incluyendo verificación de CPF y reconocimiento facial para impedir la participación de menores, y controles estrictos sobre los medios de pago, que solo pueden ser gestionados por instituciones autorizadas por el Banco Central.

Para obtener autorización, las empresas deben presentar cerca de 100 documentos, acreditar el origen de los fondos y pagar una tasa de concesión de R$30m (US$5,3m), además de R$5m (US$890.000) destinados a un fondo de protección del apostador.

“Los juegos solo pueden ofrecerse tras certificación de laboratorios independientes habilitados por el Ministerio de Hacienda. Eso garantiza un sistema justo, auditable y seguro”, explicó el secretario.

Dudena también cuestionó las interpretaciones tradicionales del “juego responsable”, aclarando que la responsabilidad recae sobre los operadores y no sobre los jugadores. “Es muy común pensar que el término ‘juego responsable’ asigna la responsabilidad al apostador. Pero nosotros, como reguladores, decimos que esa responsabilidad pertenece al operador”, afirmó.

Por su parte, Frederico de Assis Faria, presidente de la Comisión de Apuestas y Loterías de la OAB-MG, destacó que la exposición de Dudena “consolida de manera inequívoca que las apuestas de cuota fija se califican jurídicamente como un servicio público otorgado”, y subrayó el papel clave del derecho en el desarrollo jurídico sostenible del sector.

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Apuestas deportivas en Brasil Brasil Secretaría de Premios y Apuestas (SPA)