AIEJA cifra en 200.000 los empleos ligados a los casinos en México
La asociación estima que los casinos regulados generan más de 60.000 empleos directos y que la cifra llega a unos 200.000 al incluir los indirectos. El sector también destaca su impacto sobre los proveedores nacionales, la recaudación fiscal y la inversión.
Datos clave:
- Los casinos regulados de México generan más de 60.000 empleos directos y unos 200.000 al sumar los indirectos, según AIEJA.
- El país cuenta con 423 establecimientos autorizados distribuidos en 30 entidades federativas.
- La operación de los casinos genera demanda para proveedores de tecnología, mantenimiento, vigilancia, limpieza y servicios de alimentación.
- AIEJA estima que la industria del juego y las apuestas representa alrededor del 0,5 por ciento del PIB nacional.
- La asociación reclama reglas claras, supervisión y medidas de juego responsable para sostener la actividad regulada.
México.- México cuenta con 423 casinos autorizados que generan más de 60.000 empleos directos y sostienen alrededor de 200.000 puestos de trabajo al incluir los indirectos, de acuerdo con estimaciones de la Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juego de Apuestas en México (AIEJA). La organización busca dar mayor visibilidad a la contribución económica del sector, desde los contratos con proveedores nacionales hasta la inversión y las obligaciones fiscales, en un mercado que abarca tanto establecimientos físicos como plataformas digitales.
Según afirman desde la entidad, la alta presencia de la industria en el país genera vínculos comerciales con proveedores de distintos tamaños, incluidas pequeñas y medianas empresas que encuentran en los casinos una fuente regular de contratos. Ricardo Barraza, director de Comunicación y Relaciones Institucionales de AIEJA, ha insistido en la necesidad de ampliar la difusión de información sobre el empleo, la inversión, las contribuciones fiscales y la vinculación con proveedores nacionales, precisamente para que la aportación del sector deje de permanecer en un segundo plano dentro del debate público.
Las cifras de la asociación van más allá de las salas físicas. Se estima que la industria del juego y las apuestas representa alrededor del 0,5 por ciento del Producto Interno Bruto nacional, una proporción que incluye actividades más amplias que los casinos presenciales. A ello se suman las obligaciones fiscales federales y locales que deben cumplir los establecimientos autorizados, así como las inversiones continuas en infraestructura, equipamiento tecnológico y modernización de instalaciones.
El panorama digital también forma parte de esa dimensión: México cuenta con alrededor de 80 plataformas legales de juego en línea y más de 100 mil máquinas autorizadas en los establecimientos regulados.
Para AIEJA, reconocer este alcance económico no implica restar importancia a los riesgos asociados al juego. Por el contrario, el organismo sostiene que el crecimiento del mercado exige reglas claras, mecanismos de supervisión acordes con las distintas modalidades, protección a los usuarios y medidas efectivas de juego responsable. También resulta indispensable distinguir entre los operadores que cumplen con sus obligaciones y aquellos que operan al margen de la ley. Solo así, argumenta la asociación, la aportación económica del sector podrá ser sostenible y contribuir de manera estable al empleo, la inversión y la actividad de proveedores nacionales en buena parte del territorio.