La nueva Ley de Juegos de Azar de República Dominicana genera posturas enfrentadas
Mientras Fenabanca respalda el marco regulatorio aprobado por el Senado y destaca su impacto en el ordenamiento del mercado, un grupo de legisladores cuestionó modificaciones que, según advierten, podrían beneficiar a los operadores.
República Dominicana.- República Dominicana avanza hacia la promulgación de su Ley General de Juegos de Azar, pero el cierre del trámite legislativo abrió un nuevo frente de debate. Mientras la Federación Nacional de Bancas de Lotería (Fenabanca) respaldó el proyecto aprobado por el Senado, distintas voces cuestionaron los cambios introducidos por la Cámara de Diputados y señalaron que algunas disposiciones modificadas durante el proceso podrían favorecer a los operadores.
El proyecto, que ya fue remitido al Poder Ejecutivo, establece un marco integral para la actividad y contempla la creación de la Dirección General de Juegos de Azar (DGJA), además de nuevas reglas para las operaciones presenciales y online, protección de menores, juego responsable, distancias mínimas y un régimen de infracciones y sanciones.
Sin embargo, el debate se concentró en algunos de los cambios realizados durante la revisión de la iniciativa. Algunos de los cuestionamientos son: la extensión de las licencias, modificaciones tributarias y la eliminación de determinadas condiciones vinculadas con los trabajadores de los establecimientos de juego.
Fenabanca respalda el nuevo marco
En declaraciones a medios locales, Cristian Guzmán, secretario general de Fenabanca, manifestó el respaldo del sector al proyecto y sostuvo que la nueva legislación permitirá superar inconsistencias del marco anterior y aportar mayor claridad a las reglas del mercado.
Uno de los puntos valorados por la federación es la moratoria de diez años prevista para la autorización de nuevos puntos de venta o establecimientos de juegos de azar, una vez promulgada la ley y completado el proceso de registro. Según Fenabanca, la medida contribuirá a ordenar y sanear el mercado existente antes de permitir una nueva expansión.
El proyecto también fortalece las facultades de supervisión de la DGJA y establece una clasificación de las infracciones en leves, graves y muy graves. Las sanciones previstas incluyen multas, suspensiones temporales y otras medidas ante incumplimientos vinculados con licencias, publicidad, distancias, controles, reportes, juego ilegal y prevención del lavado de activos.
La entidad gremial anunció además la creación de una Mesa Técnica de Concertación y Construcción de Consenso junto con la Asociación Dominicana de Casinos de Juegos, la Asociación Dominicana de Bancas Deportivas (ADOBAD), concesionarios de loterías privadas y la Comisión Hípica Dominicana.
El espacio tendrá un plazo de hasta 90 días, una vez promulgada la ley, para discutir posibles modificaciones técnicas y elevar al Congreso aquellas propuestas que alcancen consenso entre los participantes.
Las modificaciones que generaron cuestionamientos
La controversia se centra, en buena medida, en las modificaciones incorporadas durante el paso del proyecto por la Cámara de Diputados. Uno de los principales cambios fue la extensión de la vigencia de las licencias. Para las bancas de lotería, el período pasó de dos a cinco años. En el caso de los casinos, se amplió de cinco a diez años. La misma vigencia de diez años quedó establecida para las salas de máquinas tragamonedas y para las licencias de juegos de azar por internet.
También fueron eliminadas disposiciones que vinculaban el incumplimiento de determinadas obligaciones laborales con la posibilidad de cancelar o revocar una licencia. Entre ellas figuraban la falta de inscripción de empleados en los sistemas de seguridad social y formación profesional, así como el incumplimiento de determinadas condiciones laborales establecidas por la legislación dominicana.
Otro de los cambios señalados corresponde al esquema tributario. El impuesto aplicado a las loterías electrónicas sobre las ventas brutas de sorteos no acumulativos fue reducido del 5 por ciento al 2,5 por ciento. Además, el impuesto único anual para las bancas de lotería quedó fijado en DOP 85.000, frente a los DOP 120.000 contemplados en la propuesta del Poder Ejecutivo.
En materia de distancias, la legislación establece una separación mínima de 200 metros entre bancas de lotería y de 500 metros entre bancas deportivas. También fija una distancia de 500 metros entre agencias hípicas y entre estas y las bancas deportivas.
La posición de un grupo de legisladores
Los cambios introducidos durante el paso del proyecto por la Cámara de Diputados generaron cuestionamientos entre algunos senadores, que pidieron mayor análisis antes de su aprobación definitiva. Durante la última sesión del Senado, Ginnette Bournigal, Alexis Victoria Yeb y Antonio Taveras plantearon que algunos aspectos de la iniciativa necesitaban mayor estudio y una regulación más precisa.
Alexis Victoria Yeb presentó un informe disidente y consideró que las modificaciones requerían una revisión más profunda. “Es necesario que exista una opinión técnica de las instituciones públicas. Las modificaciones merecen un análisis más detenido”, sostuvo, según Diario Libre. Entre los puntos señalados mencionó el régimen de licencias, la fiscalización, las sanciones y los juegos online.
Ginnette Bournigal también cuestionó el proyecto, especialmente por las disposiciones sobre distancias y licencias. “Lo que pasa es que aquí muchos tienen bancas. Si la aprueban, no cuenten con mi voto”, afirmó durante el debate. La legisladora también planteó: “No podemos nosotros mismos favorecernos”, en referencia a posibles conflictos de interés.
Por su parte, Antonio Taveras puso el foco en las condiciones laborales de los empleados de las bancas y en la eliminación de algunas disposiciones que vinculaban el cumplimiento de obligaciones laborales con la continuidad de las licencias. También cuestionó la presencia de bancas en los barrios y señaló que “casi ningún país tiene banca de apuestas en los barrios”, según informó el medio local Diario Libre.