El Tribunal de la Libre Competencia suspende la licitación del casino de Viña del Mar tras el reclamo de Marina del Sol
La medida afecta uno de los cuatro procesos iniciados por la Superintendencia de Casinos de Juego tras las renuncias de Enjoy y Dreams. La empresa cuestionó el plazo de tres meses previsto para poner en marcha la operación y advirtió sobre posibles barreras a la competencia.
Chile.- El Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) ordenó suspender el proceso de licitación del casino de Viña del Mar, acogiendo una solicitud presentada por Marina del Sol en el marco de la consulta que la compañía ingresó recientemente para revisar las bases de adjudicación de los casinos de Iquique, Viña del Mar, Pucón y Coquimbo.
La decisión representa un nuevo capítulo en uno de los procesos más relevantes para la industria chilena de casinos, ya que las cuatro licitaciones fueron convocadas por la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ) luego de que Enjoy y Dreams renunciaran durante 2025 a los permisos de operación de esas plazas, que deberán ser adjudicados nuevamente por un período de 15 años.
A comienzos de junio, Marina del Sol solicitó al TDLC que analizara si las bases diseñadas por la SCJ respetaban los principios de neutralidad competitiva exigidos en la asignación de derechos exclusivos y si algunas de sus condiciones podrían generar efectos anticompetitivos.
Si bien la consulta abarca los cuatro procesos licitatorios, la empresa puso especial énfasis en el caso de Viña del Mar, donde las bases establecen que el futuro adjudicatario deberá iniciar operaciones en un plazo máximo de tres meses desde la obtención del permiso.
Según argumentó la operadora, ese período resulta insuficiente para cualquier nuevo entrante que no cuente previamente con infraestructura en la plaza. En su presentación ante el tribunal, sostuvo que instalar más de 1.500 máquinas tragamonedas, alrededor de 100 mesas de juego, sistemas de vigilancia y el resto del equipamiento requerido en ese lapso constituye una exigencia materialmente imposible de cumplir.
La compañía afirmó que dicha condición podría transformarse en una barrera de entrada que limite la competencia y favorezca a operadores que ya dispongan de activos o presencia previa en el mercado local.
Además, Marina del Sol señaló que la suspensión era necesaria para evitar efectos potencialmente irreversibles sobre la competencia, considerando que los permisos de operación de casinos constituyen derechos exclusivos de larga duración y que, una vez adjudicados, resultan difíciles de revertir.
Tras analizar la solicitud, el TDLC resolvió suspender específicamente el procedimiento de otorgamiento del permiso de operación del casino de Viña del Mar mientras avanza el examen de los antecedentes presentados.
La resolución no afecta por el momento los procesos correspondientes a Iquique, Pucón y Coquimbo, aunque la consulta presentada por Marina del Sol continúa en tramitación y contempla una revisión más amplia de las bases licitatorias.
Entre otros aspectos, la empresa había cuestionado los montos mínimos exigidos para participar en los concursos, la definición previa de determinadas ubicaciones para los proyectos, la obligación de mantener la totalidad de los trabajadores del operador saliente y diversos compromisos de inversión asociados a las comunidades donde funcionan los casinos.