Billeteros de Panamá exigen transparencia en la modernización de la Lotería Nacional de Beneficencia
Voceros de los vendedores expresaron preocupación por el impacto de la digitalización en sus empleos y demandan información clara sobre el plan de implementación.
Panamá.- Los vendedores de billetes y chances de la Lotería Nacional de Beneficencia (LNB) de Panamá han alzado su voz para exigir mayor claridad en el proceso de modernización que planea implementar la institución, ante el temor de que la digitalización ponga en riesgo sus fuentes de trabajo. Alfredo Sosa y José Ruíz, voceros de los billeteros, han señalado la necesidad de conocer detalles específicos, como el número de vendedores actuales y la cantidad de máquinas que se requerirían a nivel nacional para llevar a cabo esta transición.
La preocupación surge tras las declaraciones de las autoridades de la LNB, quienes aseguraron que la lotería digital podría generar ahorros de hasta USD13m anuales al eliminar los costos de impresión de billetes. Sin embargo, los vendedores denuncian que no se les ha informado cómo se ejecutará este plan ni qué impacto tendrá en sus labores. “Antes de implementar cualquier cambio, necesitamos saber cómo se va a estructurar y cuántas máquinas se usarán”, afirmó Sosa en diálogo con TVN Panamá.
Por su parte, Ruíz subrayó la importancia de mejorar los premios para incentivar la participación de los compradores y optimizar el sistema de cobro de billetes ganadores antes de avanzar con la digitalización. “Los compradores prefieren el billete físico porque pueden elegir sus números al acercarse a la tablilla, algo que no se logra con una máquina”, explicó.
Sosa destacó que el sistema tradicional de billetes es altamente rentable, generando ingresos anuales por USD96m. Sin embargo, alertó que la LNB pierde aproximadamente USD200m al año debido a la lotería clandestina, un problema que, según los voceros, debería abordarse con prioridad. Actualmente, existen unos 14.700 vendedores, entre propietarios de libretas y revendedores, quienes operan bajo un modelo en el que el arrendatario de una libreta recibe el 5 por ciento de las ventas y entrega otro 5 por ciento al dueño, sumando un total del 10 por ciento de las ganancias de la Lotería.
Uno de los mayores temores de los billeteros es que la modernización concentre el control de las máquinas en manos de unos pocos, como ocurre actualmente con las libretas, que en algunos casos están en poder de políticos. “No queremos que los dueños de libretas terminen siendo simples empleados de quienes acaparen las máquinas”, advirtió Sosa.
Los billeteros han anunciado que solicitarán una asamblea general con la directora de la LNB para discutir el rumbo de la modernización y obtener respuestas claras. Además, están a la espera del fallo de la Corte Suprema de Justicia sobre la legalidad de las modalidades electrónicas como Lotto y Pega 3, las cuales consideran una amenaza para las ventas de los productos tradicionales.